Respuesta inédita a "Los escritores toman partido sobre la guerra española", Orwell



Respuesta a un cuestionario para la Left Review enviado por Nancy Cunard.

George Orwell, 3-6 de agosto de 1937:

¿Quiere hacer el favor de dejar de enviarme esta maldita basura? Es la segunda o tercera vez que lo recibo. Yo no soy uno de esos mariquitas modernos suyos, como Auden y Spender, yo estuve seis meses en España, la mayor parte del tiempo combatiendo, tengo un agujero de bala en el cuerpo ahora mismo y no me voy a poner a escribir tonterías sobre la defensa de la democracia o el "pequeño gran" lo que sea. Además, sé lo que está ocurriendo y ha estado ocurriendo en el bando del gobierno desde hace meses; es decir, que están imponiendo el fascismo a los obreros españoles so pretexto de la resistencia al fascismo;  también que desde mayo se ha ido extendiendo un régimen de terror y que todas las cárceles y cualquier lugar que sirva de cárcel están atestadas de prisioneros que no solo han sido encarcelados sin juicio previo, sino que están medio muertos de hambre y reciben golpes e insultos. Me atrevería a decir que usted también está al corriente, aunque bien sabe Dios que cualquiera capaz de escribir todo eso que hay al dorso sería lo bastante estúpido como para creerse cualquier cosa, incluso las noticias sobre la guerra del Daily Worker. Pero lo más probable es que usted -quienquiera que sea la que no deja de enviarme esto- tenga dinero y esté bien informada; así que no cabe duda de que conoce un poco los entresijos de la historia de la guerra y se ha unido deliberadamente a este tinglado por la defensa de la "democracia" (esto es, el capitalismo) con el fin de contribuir a aplastar a la clase obrera española y de este modo defender indirectamente sus sucios dividendos.

     Esto ocupa más de seis líneas, pero si condenso lo que sé y pienso de la guerra española en seis líneas, usted no lo publicaría. No tendría agallas de hacerlo.

     Por cierto, dígale a ese mariquita de Spender amigo suyo que estoy preservando muestras de sus poemas heroicos sobre la guerra y que cuando llegue el momento en que se muera de vergüenza por haberlos escrito, como se mueren de vergüenza ahora los que escribieron propaganda bélica en la Gran Guerra, se lo restregaré con ganas por las  narices.