El mito de la guerra buena - EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial Jacques R. Pauwels

EL MITO DE LA GUERRA BUENA
EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial
Jacques R. Pauwels



- Deseo aclarar que no se aleja del enfoque tradicional en un intento de convencer al lector de que Hitler no fue realmente tan terrible o de que el nacionalsocialismo tenía sus lados positivos, como es el caso de algunos recientes tratados sobre la época, Esta síntesis se basa en la irrefutable premisa histórica de que Hitler y sus secuaces nazis fueron desmedidos criminales y el nazismo un sistema despiadado basado en una ideología inhumana y despreciable.

- En este libro, por tanto, la Segunda Guerra Mundial no se presenta como la “Guerra Buena”, como la cruzada americana contra el fascismo y el militarismo, sino como un conflicto de intereses , donde los negocios, el dinero y los beneficios fueron lo verdaderamente importante. 

- La política de EE.UU. durante la guerra no puede explicarse en función de los motivos, objetivos y pensamiento del presidente Roosevelt, como usualmente hacen muchos historiadores que todavía suscriben con fe la antigua teoría de que los llamados “grandes hombres” determinan el curso de la historia. 

- Es la historia quien determina cuales son los grandes hombres y no al revés. 

- El auténtico centro neurálgico de esta Elite del Poder se encuentra en las gigantescas corporaciones americanas, tales como la Ford, General Motors e ITT, nombres que lo dirigen todo en el mundo pero especialmente en América. 

- No hay país en el mundo en el que los negocios tengan tanta influencia en el gobierno como en EE.UU. y ningún otro gobierno ha ido tan lejos en sus esfuerzos por favorecer la libertad de las empresas y el capitalismo sin trabas. 

- A EE.UU. se le sirve mejor siendo crítico y realista respecto a su historia reciente que defendiendo motor e ilusiones.

- A veces se piensa que la Unión Soviética sólo logró sobrevivir a los tanques nazis gracias a la ayuda americana, pero esto es extremadamente dudoso. 

- El gobierno americano los mandos militares sabían muy bien que debido a  esa nota habría riesgo de guerra, pero fingieron sorprenderse ante el repentino ataque a su base naval de Pearl Harbor, cerca de Honolulu, el domingo 7 de diciembre de 1941. El pueblo americano se conmocionó con una acción que no podían saber que era provocada en cierto modo por su propio imperio. 

- “No fueron los ataques de Hitler a los judíos lo que llevó a Estados Unidos a entrar en la Segunda Guerra Mundial… Lo que les hizo participar plenamente en la guerra fue el ataque japonés sobre la base naval de Pearl Harbor… Fue el ataque japonés a un enclave del Imperio Americano en el Pacífico”. (Howard Zinn)

- Y Noam Chomsky apunta que Oahu, la isla donde está situada Pearl Harbor, había sido tomada a los hawaianos (junto con el resto de sus antes idílicas y ahora totalmente comercializadas islas), medio siglo antes “por medio de la violencia y el subterfugio”. 

- Es común y frecuente que la mayoría de los textos de historia de la guerra prefieran limitarse a contar las batallas que se libraron en lejanos lugares al otro lado de los océanos Atlántico y Pacífico. 

- El termómetro del Dow Jones tiende a subir cuando el nivel de desempleo aumenta, porque esto último es más ventajoso para los negocios. (Un razonamiento que se cita con frecuencia es que el empleo creciente crea presión para elevar los salarios. Algo que se supone que es perjudicial para “la economía” porque es “inflacionario”; por otro lado los elevados beneficios nunca se perciben como “inflacionarios”). A la vista de esto puede comprenderse que el gobierno americano, cuya primera raison d’etre es defender los intereses de los empresarios, haga que apoya el pleno empleo como un ideal teórico, pero nunca apoye este ideal como política práctica. 

- La Elite del Poder aprendió otra lección trascendental:  que la huelga y otras acciones colectivas constituían el arma más efectiva disponible para los trabajadores. Precisamente por esto las películas de Hollywood sugieren una y otra vez que los problemas se resuelven mejor mediante heroicas acciones individuales, en contraste con la supuesta apatía e ineficacia de las masas; en las llamadas “películas de acción” todo se centra siempre en acciones individuales, nunca en acciones colectivas. De esta forma se busca ir minando, entre los que podrían beneficiarse de ello, el interés y la confianza en las acciones colectivas, que causaron fuertes dolores de cabeza a la Elite del Poder durante la guerra. 

- Nació en América la imagen del nazi como un malhechor, un villano, una caricatura; una imagen que ha sobrevivido hasta nuestros días en producciones de Hollywood del tipo de Indiana Jones. Sin embargo, esta campaña de propaganda tan simplista, no contribuyó absolutamente nada al genuino entendimiento del complejo fenómeno social europeo que fue el fascismo en general y el nazismo alemán en particular.

- El programa de bombardeos estratégicos supuso el empleo de una enorme cantidad de recursos humanos y materiales, que previsiblemente podrían haberse utilizado de forma más eficiente para otros fines, por ejemplo para abrir el segundo frente en Europa Occidental. Además, la USAF y la RAF sufrieron grandes pérdidas en aviones y tripulaciones. Solo los americanos perdieron 40.000 hombres y 6.000 aviones. En un mes - julio de 1943 - la USAF, que bombardeó Alemania a la luz del día, perdió 100 aviones y 1.000 soldados. La situación mejoró hacia el final de 1943 con la introducción de los cazas P-51 Mustang, capaces de escoltar a los gigantescos bombarderos hasta muy dentro del espacio alemán. Aunque las espectaculares incursiones aéreas fueron un instrumento perfecto de propaganda, así como inspiración para posteriores películas, tales como Dambusters y La bella de Menphis, nunca produjeron los resultados esperados, como reconoció  el estudio oficial publicado en 1946 “Datos del Bombardeo Estratégico”. El bombardeo no era muy exacto, aunque los americanos hablaran de “bombardeo de precisión”, y no pudieron evitar el continuo incremento de la producción alemana, que no cesó hasta el final de 1944. Por lo que respecta a la población civil alemana, murieron a causa de los bombardeos 300.000 personas. Los bombardeos originaron el odio de los ciudadanos alemanes hacia los aliados, pero no les desmoralizaron, pues siguieron determinados a continuar hasta la “victoria final”, que Hitler y Goebbels seguían invocando de forma convincente. 

- Por cada americano que “dio su vida”, como suele decirse, no menos de 53 soldados soviéticos dieron la suya; mientras que un total de 600.000 británicos y americanos morían en todos los frentes, incluida la guerra contra Japón, mas de trece millones de soviéticos cayeron en el frente oriental.

- En Italia en general y en Sicilia en particular, los americanos también colaboraron íntimamente con la mafia, que percibían como “bastión anti-comunista”… Esta iniciativa siciliana inauguró una vergonzosa, íntima y larga cooperación de posguerra entre los servicios secretos americanos y el hampa internacional, sobre todo en el lucrativo campo del tráfico de drogas. 

- Los acontecimientos de los años 1943 y 1944 en países como Italia, Grecia y Francia, habían mostrado claramente que eran los libertadores los que decidían cómo los fascistas eran castigados o perdonados, cómo se restauraba la democracia, qué influencia se les permitía tener a los movimientos de resistencia antifascista y a la población en general en la reconstrucción de su propio país y si se introducían o no reformas económicas, políticas y sociales.

- El avance agloamericano hacia la capital alemana tuvo una intentona en Holanda con “Market Garden” y fue impedido de nuevo en diciembre de 1944/enero de 1945 por la inesperada contraofensiva de von Rundstedt en Las Ardenas. Este último episodio estaba destinado a entrar en la conciencia colectiva americana, y en sus libros de historia, como una gigantesca y heroica batalla, que por supuesto sería celebrada por una producción de Hollywood. En realidad, la confrontación de Las Ardenas supuso un serio revés para los americanos. Al final la contraofensiva de von Rundstedt fue un fracaso, pero inicialmente la presión alemana fue considerable. 

- Lo que no consideraron en ese momento ni en Washington ni Moscú fueron las objeciones no solo morales sino prácticas que se le podían poner al Plan Morgenthau. Por ejemplo, el plan era realmente incompatible con las expectativas de pago por parte de Alemania de elevadas reparaciones, las cuales presuponían cierta riqueza, que era imposible con la aplicación del Plan Morgenthau. 

- Los hombres de negocios se daban cuenta de que sería imposible hacer negocios rentables con una Alemania pobre. 

- Washington y Londres querian asegurarse de que Stalin era consciente del triunfo de su fuerza aérea. Y para demostrarle la clase de cosas que se podían hacer con la flota de Lancasters, Liberators y Fortalezas Volantes, la RAF y la USAF juntas decidieron bombardear la capital de Sajonia, Dresde… sobre el horizonte nocturno pudieron admirar las brillantes luces del infierno de Dresde, que fueron visibles a más de trescientos kilómetros de distancia. 

- “Lo que yo creo que ocurrió es que los rusos se estaban moviendo demasiado deprisa y los aliados decidieron demostrarles que, aunque teníamos un gran ejercito, también teníamos una tremenda fuerza aérea, así que no presumáis chicos, o veréis lo que podemos hacer con las ciudades rusas. Esto fue lo que pensaron Roosevelt y el resto. Fue una atrocidad calculada, no tengo ninguna duda”. (Un miembro de los bombarderos que participó en la incursión sobre Dresde)

- El bombardeo de la capital de Sajonia no tuvo nada que ver con la guerra contra la Alemania nazi, una guerra que en aquel momento estaba prácticamente acabada. 

- La idea de que los soviéticos estaban dispuestos a invadir Europa en 1945 o es mas que un cuento de hadas, una de las muchas fábulas de la abundante mitología de la Guerra Fría.

- La captura de la capital alemana costó al Ejercito Rojo no menos de 100.000 hombres. Este precio fue casi tan alto como las pérdidas totales americanas en Europa durante toda la Segunda Guerra Mundial.


- Que uno de los más grandes dramas de la historia del mundo tuviera tan confuso e indigno final en Europa fue consecuencia, como dice Gabriel Kolko, de la forma en que durante los últimos días de guerra los americanos y británicos quisieron conseguir toda clase de grandes y pequeñas ventajas, relegando a los soviéticos, en los detalles de la inevitable capitulación alemana. 

- Truman no usó la bomba atómica para forzar a Japón a ponerse de rodillas, sino por otras razones. 

- Truman declaró hipócritamente en aquellos momentos que las dos bombas nucleares fueron para “traer a los chicos a casa”, es decir para terminar rápidamente la guerra, sin más pérdida de vidas americanas. Esta explicación fue propagada por todos los medios americanos, dando lugar a un mito desarrollado por la mayoría de historiadores americanos, que todavía es creído en el día de hoy. 

- Un ataque de miles de bombardeos sobre la capital japonesa el 9 y 10 de Marzo de 1945, originó el mismo número de víctimas que las de Hiroshima. 

- Sin la diplomacia nuclear de Truman, Europa nunca hubiera estado dividida por el “telón de acero”.

- Cada vez era más difícil para los soviéticos construir con éxito su sociedad socialista y debido a esta carrera todo hacía pensar que el proyecto terminaría fracasando, lo cual ocurrió finalmente, aunque la Elite del Poder americana tuvo que esperar casi cincuenta años para saborear su triunfo. 


- Si Washington se vio envuelto en la guerra contra la Alemania nazi (y contra la Italia fascista) fue porque el apoyo al enemigo de Alemania, Gran Bretaña, abría más perspectivas de negocios rentables, sin dañar la lucrativa conexión alemana. 

- Se presentó a los nazis como sádicos, gangsters, criminales y aventureros sedientos de sangre cuya llegada al poder en Alemania  había sido una trágica pero misteriosa peculiaridad de la historia; los nazis en otras palabras eran sabandijas que había que exterminar. 

- Durante las últimas semanas de las hostilidades los americanos habían ocupado una parte considerable de la zona soviética, Turingia y gran parte de Sajonia. Cuando la abandonaron, en junio de 1945, se llevaron al oeste mas de diez mil vagones de ferrocarril llenos del mejor y más nuevo material, patentes, etc. de la empresa Carl Zeiss de Jena y de las factorías locales de empresas como Siemens, Telefunken, BMW, Krupp, Junkers e IG-Fargen. Este botín incluyó el saqueo  de las factorías  nazis de las V-2 en Nordhausen, no sólo los cohetes sino documentos técnicos por un valor aproximado de 400 a 500 millones de dólares, así como unos 1.200 expertos alemanes en la tecnología de los cohetes, una de las cuales era el famoso Wernher von Braun. Finalmente los americanos también rapiñaron una considerable cantidad de oro, una parte relativamente pequeña pero importante del llamado Totengold der Juden, el oro robado a los judíos por parte de las SS que no había podido trasladarse a Suiza antes del final de la guerra. Este tesoro lo descubrieron los soldados americanos en una mina de sal en la ciudad de Merkers, en Turingia, y en el campo de concentración de Buchenwald. Está claro que estos traslados de tecnología, y toda clase de material valioso, incrementaron la ya considerable asimetría entre la zonas de ocupación alemanas. 

- Una Alemania dividida era más ventajosa para Washington.